Jugar con máscaras siempre es una propuesta interesante para trabajar en el Jardín de Infantes, a veces se las enmarca dentro de un proyecto de teatral o de dramatización, lo cierto que si bien se trabaja la dramatización, favorece la expresión corporal de los niños y niñas.
La dramatización pone en juego dos lenguajes esenciales y valiosos para la construcción de la subjetividad: el lenguaje del cuerpo y el lenguaje visual. Jugar con máscaras es un excelente recurso para fomentar la expresividad de los niños y enriquecer las relaciones con los demás.
La historia de la utilización de máscaras por parte del hombre es longeva, sin embargo los une una subyacente: poder transformarse en otro.
Se pueden hacer de diario adherido con plasticola a un globo y dejar secar, con cartulina, con papel celofán, nos podemos pintar con maquillaje, con cajas, etc.
Las más convenientes en cuanto duración y para la fácil manipulación son las de goma eva, además, a diferencia del maquillaje se pueden retirar cuando deseen o volver a colocar, son suaves y no lastiman ni pican, teniendo en cuenta que la utilizan niños y niñas.


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